Cruzamos la frontera Namibia el día 6 de este mes por la franja de Caprivi, que es esa pequeña extensión de tierra que separa Botswana de Angola al noreste de Namibia. Alli, cerca de Divundu nos alojamos en Ngepi Camp, el que ha sido galardonado como el mejor camping de Namibia varias veces en los últimos años. Y la verdad es que la fama es bien merecida. La lluvia no nos dejó disfrutar de las instalaciones todo lo que nos hubiese gustado, pero aún así, cuando ésta arreció, decidimos dar un paseo en mokoro (una pequeña canoa) por el río Kavango, donde pudimos ver muchísimos hipopótamos chapoteando en el agua, pero esta vez los tuvimos más cerca que nunca antes. Desde nuestra diminuta embarcación, tenerlos ahí daban un poco de respeto, pero bueno…lo disfrutamos mucho.
Otra cosa que tenía el camping como podeis ver es que los baños eran bastante peculiares. No sabeis cuanto presta hacer tus necesidades en medio de la naturaleza…pero con wc y papel higiénico, todo un lujo!
Al dejar el camping podríamos ya haber subido a Angola directamente, de no haber sido porque necesitábamos un visado para entrar al país, el cual teníamos que “procurar” en el consulado de Angola en Oshakati, una insignificante ciudad al norte de Namibia. Esto nos supuso una paliza de 900 kms en un día para trasladarnos de un punto a otro. Al disponer de algunos días libres antes de navidad pensamos en subir por Angola parando tranquilamente hasta llegar a Luanda una semana antes de las fiestas.
Ilusos de nosotros, lo prinero que hicimos al despertarnos en Oshakati fue dirigirnos al consulado para que nos diesen el visado ese mismo día y salir para Angola. Así de fácil lo plasmaba nuestra guía. Pero aquí en África nada es lo que parece y lo que a todas luces es fácil se te complica en un abrir y cerrar de ojos. Tirando del poco portugués que a estas alturas de viaje “falamos” y de la carta de invitación que mi hermano nos envió, nos presentamos allí pidiendo ser admitidos como turistas en Angola. Pero cuál fue nuestra sorpresa cuando nos pidieron mil documentos más de los esperados, nos reprocharon el no haberlo sacado en España (cosa imposible porque hace tiempo que salimos de ahí) y nos dijeron que tardaría en caso de que nos lo concedieran.
Con este jarro de agua fría, y mientras éramos investigados por las autoridades angolanas, decidimos pasar el fin de semana de forma más animada posible. con un chico austriaco que conocimos en el consulado y se enfrentaba al mismo reto que nosotros, cruzar la frontera angolana. Primero día de piscina para sofocar el calor.
Después excursión de 3 días a las cataratas Epupa los poblados Herero e Himba, dos de las tribus más numerosas del país.
En esta foto podeis ver a unas mujeres perteneciente a la primera (FOTO 8).
En cuanto a los Himba, quizás los conozcais muchos de vosotros por un programa de TV en España. Es sorprendente comprobar in situ sus curiosos atuendos (los pocos que llevan), sus casas y su forma de ganarse la vida, casi exclusivamente dependientes del ganado. Es sin duda una de las tribus que hemos conocido más auténticas
De vuelta a la realidad, 5 días tras nuestra primera aparición en el consulado, volvimos para obtener por fin nuestro preciado trocito de papel. A las 3 horas de espera nos llamaron a una oficina donde nos comunicaron que nos daban el visado. Eso sí, por el módico precio de 350 euros cada uno. Ooootro jarro de agua, esta vez helada. ¿cómo que 350 euros? ¿se volvieron locos? Tras decirles que no teníamos ese dinero, nos contestaron que nos lo enviara mi hermano, que para eso trabajaba en la Embajada. Más claro el agua!! Como se acercaba la Navidad y esperaban su “gasosa” (propina obligatoria), el precio enseguida nos bajó a 150 euros cada uno, pero solo por dos semanas de duración. Aceptamos porque solo necesitábamos ya a esas alturas 12 días, a pesar del robo que tal cantidad suponía. Queríamos pasar nochebuena en Luanda y no teníamos otra alternativa. Pagamos a regañadientes y les pedimos un recibo para poder demostrar de alguna manera el timo. Lo del recibo no les gustó nada y pensamos que por eso, a última hora de la mañana nos dieron el visado pero solo por 7 días de duración. Increíble! Pagamos 14 días y nos dan 7!! No es justo, pero el consulado acaba de cerrar y no nos dan más explicaciones. ¿Solución? Cogemos el pasaporte, maldecimos a todo bicho viviente y nos piramos de allí, no sin antes dejar una notita en el libro de sugerencias del consulado que dice:”LADROES” . No hay palabra más cercana para definirlos.
En fin, que inmediatamente escribimos en un papel ONDJIVA, nuestra primera parada en Angola y nos plantamos en la carretera a esperar que algún coche nos recogiera. En esto tuvimos suerte y un angolano muy amable nos metió en el país. La frontera de entrada era un caos tremendo, una buena imagen de lo que a posteriori nos encontraríamos en su capital, Luanda.
A día de hoy, como dijimos antes, seguimos en Luanda. Esta será nuestra primera Navidad en manda corta, y la verdad que cuesta creer que llegue ya esta época del año. En cuanto a nuestra situación legal en el país, es tan desastrosa como el tráfico en la capital. Ya os contaremos nuestras andanzas en Angola en la próxima entrada. Para abrir boca solo deciros que nos encontramos con el visado caducado, el pasaporte secuestrado, y en 3 días tenemos vuelo de salida del país. Hemos decidido abandonar la vía legal y hacerlo a la manera angolana. Sobornaremos a la persona indicada y nos dejaremos de tonterías, que esto no es España ni ningún país civilizado que se le parezca. Que viva la corrupción!!!
Desde la República de Angola, al suroeste del continente africano, os deseamos a todos FELICES FIESTAS!! Comed mucho turrón por nosotros, que aquí eso ni con soborno lo conseguiremos. Besosssss
La vida son dos días y uno…ya pasó…

Chicoooos!Dios mio! Al final resulta que en Africa los que menos preocupaciones dan los animalitos. Con lo bien que iba todo. Menos mal que vosotros sois unos tipos con recursos y a la manera europea o africana resolvereis la situacion que a mi, que nunca he perdido el norte, me pareceria irresoluble.
ResponderEliminarAnimo y disfrutad que ya veis que pronto pasa el tiempo, ya estais en Angola con vuestro hermano.
Desde Burgos con 15 bajo cero os deseo una Feliz Navidad, presumo que la mas distinta de vuestras vidas. Hasta el año que viene. Mucha felicidad!
Acabo de leer el blog de vuestro hermano. Emociona un poco. Asi que en cuanto llegue a Malaga, directo a la Campana a comerme unos boquerones en vuestro honor.
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